En la actualidad la fotografía se ha convertido en un medio que está al alcance de todo el mundo y especialmente en los últimos años, con la aparición de las cámaras digitales y su abaratamiento, la afición a la fotografía se ha generalizado de forma extraordinaria. Hoy, afortunadamente, la fotografía ya no requiere ni los conocimientos técnicos, ni los costes económicos, ni tampoco las dificultades "logísticas" para transportar equipo, para revelar, etc., que requería hace unos años, y mucho menos los que requería hace siglo y medio cuando estaba aún inventándose. Por no mucho dinero, hoy podemos disponer de una pequeña cámara digital compacta que cabe en un bolsillo, y que nos permite tomar decenas o centenares de fotografías sin tener que estar pendientes de comprar, cambiar o acarrear rollos de película. Hay algo, sin embargo, que no ha cambiado a lo largo de los años y que, probablemente, no cambiará: cuando hacemos una fotografía no es la cámara quien la hace, sino nuestra mirada, nuestra cabeza y nuestro corazón. Podemos disponer de una extraordinaria cámara réflex, de una compacta mejor o peor, de una polaroid, de una cámara de medio formato o de la diminuta cámara de un móvil, pero en cualquiera de esos casos la foto que hagamos será interesante sólo si somos capaces de mirar a nuestro alrededor y logramos ver dónde está la foto que queremos hacer. El hilo conductor de este taller es la mirada. Hay fotos que son sólo un registro o un recordatorio de un lugar que hemos visto o de unas personas con las que nos hemos reunido. Otras fotos, sin embargo, tienen algo más, resultan más atractivas, más interesantes, hay algo en ellas que nos llama... La diferencia entre unas y otras no suele estar, o desde luego no sólo está, en que el lugar que hemos visitado sea más o menos "exótico", ni en que la cámara que llevamos sea más cara o más barata. La diferencia suele estar en cómo miramos, en cómo construimos la imagen cuando hacemos la foto. De hecho, es posible hacer fotos interesantes en casa, en lugares que conocemos bien y que solemos ver a diario, sin necesidad de recorrer miles de kilómetros. En este taller, además de comentar algunos aspectos técnicos básicos de la fotografía, intentamos dar algunas pistas que nos permitan hacer fotos "interesantes", pensamos en qué es eso que llamamos una "foto buena", revisamos y comentamos muchas fotos de fotógrafos y fotógrafas y analizamos también algunas de las nuestras. |
8 sesiones / 16 horas Viernes de 17.30 a 19.30, 155 € |